Los alineamientos de piedras de Carnac, Francia


De cientos de sitios megalíticos repartidos por toda Europa, solo unos pocos han alcanzado una gran popularidad, tales como Stonehenge. Pero existen otros sitios que no son menos intrigantes por ser menos populares. Uno de ellos, es posible que nunca hayas oído hablar de él, se encuentra en la localidad de Carnac, en Bretaña, en la costa noroeste de Francia. En este lugar, en los campos abiertos, hay más de 3.000 menhires dispuestos en largas filas de líneas paralelas, algunas de los cuales se extienden por varios cientos de metros. Se cree que estos menhires se erigieron durante el Neolítico, probablemente alrededor del año 3300 antes de Cristo, siendo además el sitio megalítico más grande en el mundo.

Hay tres grupos principales de alineamientos de piedras en Carnac. En la antigüedad, todas podrían haber pertenecido al mismo grupo, pero a medida que las piedras fueron retirados por distintas generaciones posteriores, surgieron tres grupos distintos de piedras. El mayor de estos grupos, el llamado “Kermario”, consiste en un total de 1.029 piedras dispuestas en diez filas y extendiéndose por más de un kilómetro.


Kermario

“Ménec” también se extiende más de un kilómetro, y en esta ocasión, cuenta con doce filas y aproximadamente 1.100 piedras.


Ménec

El tercer grupo, “Kerlescan” abarca unos 800 metros, con trece filas y aproximadamente 555 piedras.


Kerlescan

La importancia de estas piedras, y especialmente sus alineaciones, se han debatido durante siglos. Algunos sugieren que las alineaciones fueron utilizadas para fines ceremoniales o religiosos. Otros creen que servían para propósitos más prácticos, tales como hacer predicciones celestes, o determinar el momento óptimo para la siembra y la cosecha, pudiendo ayudar a los antiguos agricultores. También podrían haber servido como marcadores territoriales. En realidad, nadie lo sabe a ciencia cierta.

Originalmente, las tierras de alrededor de las alineaciones fueron utilizadas para el pastoreo. Algunos de los dólmenes fueron utilizados como refugios para ovejas e incluso como hornos. Actualmente, por desgracia, muchas de las piedras originales se eliminaron para dar paso a distintas carreteras. Un gran número de las alineaciones, ahora protegidas, se encuentran rodeadas por una cerca.





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