El Callejón del Beso, en Guanajuato


La encantadora ciudad de Guanajuato, en el centro de México, cuenta con multitud de calles estrechas y callejones, pero uno de ellos, “El Callejón del Beso” es, de lejos, uno de los más estrechos, tan estrecho que los balcones de las casas opuestas prácticamente se besan. Y eso es exactamente por lo que esta calle es famosa.

besar

Todos los días, especialmente durante el romántico mes de febrero, cientos de parejas esperan pacientemente su turno para subir hasta el tercer escalón por debajo de los balcones y compartir un beso. Se dice que las parejas que se besan en el tercer escalón tienen garantizados quince años de felicidad.

Callejón del beso

La tradición surge de una trágica leyenda local, en la que dos amantes se veían en este lugar, uno en cada balcón, y se besaban sin que nadie les viese. La chica se llamaba Carmen y era la hija de un rico español, mientras que su amante, Luis, provenía de la familia de un pobre minero. El padre de Carmen no aprobaba la relación, por lo que el joven Luis alquiló una pequeña habitación que estaba justo enfrente de su ventana y balcón. Sin que la familia se enterase, la pareja se reunirá a altas horas de la noche y se daban un beso sobre el estrecho callejón, hasta que el destino quiso que fuesen descubiertos por el padre de la chica. Loco de rabia, el padre cogió una daga y la clavó en el pecho de su propia hija. Algunos dicen que Luis trató de protegerla saltando a través del balcón, pero se tropezó y se cayó, rompiéndose el cuello, aterrizando en el tercer escalón.

Sin título

La habitación donde supuestamente vivió Carmen se ha convertido ahora en una tienda de regalos. Los visitantes pueden llegar hasta el balcón fatídico y escribir sus nombres y mensajes en pequeñas cerraduras, las cuales luego quedan en las barras metálicas del balcón.





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