Los fósiles de la estación de metro de Politehnica, en Bucarest


La estación de metro Politehnica en la capital de Rumania, Bucarest, cerca de la Universidad Politécnica de Bucarest, es utilizada cada día por miles de pasajeros. Sus suelos de mármol de color rosa son pisoteados diariamente por los pies de cientos de estudiantes de la propia Universidad Politécnica, de la Facultad de Periodismo, así como por los trabajadores de la fábrica de textiles Apaca y los empleados de Vodafone Rumania, cuya sede se encuentra a escasos metros.

Los suelos de mármol de la estación se tiñen con extraños patrones. Sin embargo, aparte de la casual mirada de vez en cuando de algún pasajero, no se suele prestar verdadera atención a estas marcas. Pocos son los que se han detenido a contemplar y apreciar estas formas, y menos aún a reflexionar sobre sus orígenes. Muchos no se lo creerían si supiesen que están pisando fósiles de hace más de 80 millones de años.

La estación de metro Politehnica fue construida en 1.983, durante el régimen comunista del país, siendo decorada con losas de piedra caliza extraídas de los Montes Occidentales. En ese momento, nadie sabía que las extrañas y hermosas formas visibles en las losas eran fósiles de seres prehistóricos. Muchos todavía no saben lo que son. Una blogger rumana compartió las siguientes imágenes, describiendo los suelos como “ornamentales” y “decorativos”, sin la menor idea de la procedencia del mármol.

La mayoría de estos fósiles pertenecen a un grupo de organismo llamado rudista, que vivió en ambientes marinos poco profundos desde el Jurásico Superior hasta los períodos del Cretácico Tardío. Las montañas de Apuseni se crearon durante este período de tiempo debido a la convergencia de la Tisia y las microplacas Dacia. Al chocar las placas, las montañas “salieron” del mar, llevándose con ellas todos los animales marinos que vivían en las aguas poco profundas. Durante millones de años, sus exoesqueletos y cuerpos quedaron fosilizados en la piedra caliza.

Un profesor de geología de la Univerisdad de Bucarest dijo que todas las estaciones de metro del país están cubiertas con losas de piedra caliza que contienen fósiles de diferentes épocas geológicas. Por desgracia, el estado de conservación y la visibilidad de estos fósiles son más bajos que los de la estación de Politehnica. Los geólogos coinciden en que los fósiles incrustados en las losas de mármol de esta estación tienen un valor científico incalculable.