Los hoodoos del Valle del Goblin, en Utah


Uno de los lugares más extraños en Utah, Estados Unidos, es el Goblin Valley (Valle del Goblin), en el condado de Emery, entre las localidades de Río Verde y Hanksville. Este valle, de solo una milla de ancho (1,6 kilómetros) y dos millas de largo (3,2 kilómetros), está lleno de miles de rocas de arenisca conocidas localmente como hoodoos. Estas rocas han sido esculpidas por el viento y el agua en formas que sugieren figuras de duendes y otras criaturas míticas fantasmagóricas. La más notable de estas formaciones son tres pináculos aislados, inmensos en tamaño, que se colocan encima de una estrecha cresta, rodeados de tierra plana cubierta de hierba que se extiende en toda la zona.

Los hoodoos se formaron por la erosión de la llamada piedra arenisca “Entrada”, que fue depositada durante el período Jurásico, hace entre 180 y 140 millones de años, cuando en la zona existía un antiguo mar. Estas formas extrañas se crearon debido a que la piedra arenisca “Entrada” se compone de diferentes tipos de rocas sedimentarias que tienen diferentes niveles de dureza, haciendo que las rocas se erosionen a diferentes velocidades.

El aislado Valle del Goblin fue descubierto por primera vez por un grupo vaqueros en busca de ganado. Luego, a finales de 1.920, Arthur Chaffin, el propietario de Hite Ferry, junto con sus compañeros, estaban buscando una ruta alternativa entre Río Verde y Caineville, cuando llegaron a un punto aproximadamente a 1 milla al oeste del Valle del Goblin. Se dice que Chaffin y sus compañeros fueron impresionados por lo que vieron: un valle de extrañas formaciones rocosas en forma de duendes, rodeados por un gran muro de rocas. Chaffin nombró el área como “Mushroom Valley”. En 1.949, volvieron al valle para explorar sus misterios y fotografiar sus decenas de intrincados.

En 1.954, la propiedad fue adquirida por el estado de Utah, haciendo de este lugar una reserva de estado. Fue designado oficialmente un Parque de Estado en 1.964.