La azotea de la fábrica de Lingotto


El edificio Lingotto de Turín, en Italia, es una masiva estructura de hormigón con medio kilómetro de longitud y cinco pisos de altura que una vez albergó la planta de fabricación de automóviles más grande y más moderna de Europa. Situada en el corazón de la ciudad, su propietario original, Fiat, hizo un uso inteligente de los inmuebles disponibles mediante la construcción de una pista de pruebas de alta velocidad en la inusual azotea del edificio, donde miles de Fiat se sometieron a pruebas una vez que salieron de la línea de montaje años atrás.


Carrera organizada por Red Bull en la azotea de Lingotto en 2.011.

Construido entre 1.916 y 1.923, el edificio fue idea del ingeniero italiano Giacomo Matte-Trucco, y fue uno de los primeros edificios de tan gigantesco tamaño que dependía en gran medida del hormigón armado. Las limitaciones de espacio impuestas por las cercanas líneas de ferrocarril y la forma del terreno, obligaron a Giacomo Matte-Trucco a idear un edificio que fuese desarrollándose en altura, y que terminó en una simple pero ingeniosa pista de pruebas en la azotea. A la pista se accede por rampas espirales en cada extremo del edificio.

La línea de montaje de la planta de fabricación en sí era inusual, y la pista de pruebas era parte integrante de la misma. La producción se iniciaba en la planta baja y continuaba de forma secuencial a través de los pisos superiores. A cada paso por planta, los coches se acercaban a su forma final, hasta que surgían como producto terminado en la azotea, donde estaban listos para las pruebas.

Se dice que, gracias a las curvas peraltadas, en la azotea del edificio se llegaron a hacer pruebas de alta velocidad, poniendo un Fiat 1954 Turbina a 160 millas por hora (257 kilómetros por hora).

La fábrica de Lingotto producía 80 modelos diferentes de coches hasta la década de 1970, cuando fue eclipsada por la moderna planta de Mirafiori. El último Lancia Delta salió de la fábrica en 1.979. Tres años más tarde, la fábrica se cerró oficialmente.

El edificio Lingotto fue finalmente convertido en un moderno complejo con salas de conciertos, teatro, un centro de convenciones, centros comerciales y un hotel. La pista de la azotea se mantuvo y a día de hoy se puede visitar en lo más alto del edificio.










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