Los billetes de dólar de Salty Dawg Saloon


Salty Dawg Saloon es un popular bar situado en Homer Split, en Homer, Alaska. Mientras que en la ciudad no hay escasez de bares, los lugareños prefieren conducir a las afueras y llegar a Homer Split, a través de un largo camino sobre las aguas del océano para reunirse en este peculiar y famoso lugar.

“Lo más peculiar está en su interior”.

Casi todo el espacio de las paredes y techos está adornado con billetes de dólar firmados y pegados por sus visitantes, así como objeto personales como anillos, prendas de vestir y piezas marítimas de barcos que se hundieron en el mar. Muchos de los visitantes de Homer, incluso aquellos que no beben alcohol, tienen en Salty Dawg Saloon un lugar de visita obligada para degustar la esencia de Homer.

Salty Dawg Saloon fue una de las primeras estructuras de Alaska. Se construyó en el año 1.897. Durante veinte años desempeñó las funciones de oficina de correos, estación de ferrocarril, tienda de comestibles y oficina de minería del carbón. En 1.909 se construyó un segundo edificio junto a él y fue utilizado como residencia. Llegó a albergar a 3 adultos y 11 niños al mismo tiempo.

A finales de 1.940 fue adquirido por Chuck Abbott para ser utilizado como oficina para la compañía petrolera Standard Oil Company. Posteriormente, ya en abril de 1.957 se abrió oficialmente como Salty Dawg Saloon. Más tarde, en 1.960, fue comprado por Earl D. Hillstrand, un abogado, hombre de negocios y miembro de la Cámara de Representantes de Alaska. Desde entonces, el exterior del edificio se ha mantenido sin cambios. En cuanto al interior, la tradición de poner billetes de dólares y otros objetos en sus paredes y techo comenzó hace unas décadas, cuando un hombre entró y clavó un dólar en el bar, explicando a su amigo que iría por la tarde y así ya tendría allí el dinero para comprar su bebida. Comenzó entonces una explosión se acciones similares, teniendo su auge en los años 90. Hoy en día es difícil encontrar un lugar en Salty Dawg Saloon en el que no haya pegado un billete.