Los coloridos murales de la ciudad de Quebec


Durante los últimos 15 años, una serie de pinturas al fresco han aparecido en toda la ciudad de Quebec (Canadá), convirtiéndose en un verdadero atractivo turístico y un importante componente del patrimonio urbano de la ciudad. Los murales, que representan la historia de la ciudad y sus habitantes, fueron encargados entre 1.999 y 2.008 para celebrar los 400 años existencia de la ciudad. Y aunque las piezas son bastante recientes, no obstante se han convertido en parte del patrimonio artístico y cultural de la ciudad.

“La Fresque des Québécois” fue el primer mural que se completó (en el año 1.999) y está situado cerca de la Place Royale, en la pared de Soumande House, en Notre-Dame Street.

Con 420 metros cuadrados pintados, rinde homenaje la historia de la ciudad de Quebec, representando a algunas de sus principales figuras, como Samuel de Champlain (explorador francés y fundador de Quebec), Marie Guyart de la Encarnación, Lord Dufferin o Félix Leclerc.

También cuenta con una serie de monumentos arquitectónicos notables de la ciudad, así como casas históricos de Place Royale y escudos de armas. Por último, este mural también celebra las diversas comunidades culturales que fueron y son parte de la vida en la capital, a saber, los amerindios, colonos franceses y británicos e inmigrantes irlandeses.

Por su parte, otro de los destacados, “La Fresque du Petit-Champlain”, se encuentra en el 102 de Petit-Champlain Street, en el extremo más occidental de la histórica ciudad baja.

El mural, creado en el año 2.001, representa las grades etapas de la historia de Cap-Blanc, un barrio portuario de clase trabajadora en Quebec. En el mural se pueden observar representaciones de actividades comerciales de pesca, fascinantes historias con personajes famosos de la ciudad y una serie de acontecimientos históricos como el devastador incendio producido en 1.682, el ataque militar en 1.759 o lso deslizamientos de tierra del 1.889.

“La Fresque de l’Hôtel-Dieu de Québec”, con una superficie de 420 metros cuadrados, está pintado sobre la pared exterior del Hôtel-Dieu de Quebec, el hospital más antiguo de América del Norte. El mural muestra la evolución de los profesionales del hospital, así como técnicas y el edificio a lo largo de más de 400 años de historia. Fue inaugurado en el año 2.003.