Muelles y pasarela flotante en un lago italiano


Una calzada de tres kilómetros de longitud compuesta por 220.000 cubos de polietileno conectan dos pequeñas islas en el lago Iseo, en la región de Lombardía, Italia, a unos 100 kilómetros al este de Milán. El proyecto, obra de un artista de origen búlgaro de 80 años llamado Christo Vladimirov Yavachev, se encuentra en su etapa final, habiendo comenzado en noviembre del pasado año.

A pesar de que ahora mismo se ve blanca inmaculada, la pasarela de 100.000 metros cuadrados estará cubierta por una tela de color amarillo brillante cuando se abra para los visitantes este 18 de junio. La pasarela permanecerá abierta solo 16 días, hasta el 3 de julio, durante los cuales se espera que medio millón de visitantes caminen sobre ella. La experiencia será, según el artista describe, “como caminar sobre una ballena”.

El lago Iseo, también conocido como Sebino, es una pequeña joya del territorio italiano rodeado de magníficas montañas y valles, en las provincias de Brescia y Bérgamo. Formado por el río Oglio, con una superficie de más de 65 kilómetros cuadrados, el lago es el hogar de los islotes de San Paolo y Loreto. Por su parte, el Monte Isola, en medio del lago, es la isla más grande habitada en un lago en Europa.

La pasarela se inicia desde Sulzano, se extiende a través de Monte Isola, y luego continúa hacia la isla de San Pablo, rodeándola por completo. Para el montaje de los “muelles flotantes”, el artista contrató a un equipo de atletas de su nativa Bulgaria, además de buzos para poder formar los caminos de cubos de polietileno. Para coser la tela amarilla que cubrirá la pasarela, reclutó un equipo de costureras alemanes y les dio las máquinas de coser necesarias. 150 voluntarios, entre ellos socorristas, permanecerán en los muelles y barcos durante los 16 días de experiencia para garantizar la seguridad. El proyecto ha costado 15 millones de euros y fue financiado totalmente por el artista. No habrá cuota de entrada para los visitantes.

Este concepto de los muelles flotantes fue concebido por Christo Jeanne-Claude en 1.970, quien elaboró una serie de planes para hacer flotar un muelle de 2.000 metros cuadrados en el delta del Río de la Plata en Argentina. Más tarde, se propusieron planes similares para la bahía de Tokio, pero nunca se llegó a ahcer realidad.

Jeanne-Claude falleció en 2009, pero Christo continuó con su sueño. En 2014, él eligió el lago Iseo, por sus aguas tranquilas y el paisaje inspirador.





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