El bosque de señales de Watson Lake, Canadá


Uno de los atractivos más peculiares a lo largo de la autopista Alaska se encuentra cerca de la ciudad de Watson Lake, en el territorio del Yukón, en Canadá. Se trata de un «bosque» lleno de carteles de diferentes formas y tamaños, clavados en postes de madera verticales.

Este peculiar bosque fue iniciado por Carl K. Lindley en 1.942, en una época en la cual la autopista Alaska se estaba construyendo. Watson Lake, tal como se conoce hoy en día, no existía por aquel entonces, pero sí que contaba con una base aérea militar y un pequeño aeropuerto.

Carl Lindley, del Ejército de Ingenieros, se encontraba trabajando en la autopista Alaska cerca de Lower Post cuando fue herido y llevado a la estación del ejército para recuperarse. Durante su tiempo allí, el oficial al mando de Carl, le ordenó reparar y volver a pintar un poste direccional que señalaba varios puntos a lo largo del campamento en el que se encontraba.

En aquellos tiempos, era una práctica común para el ejército americano de Ingenieros, los carteles de direcciones en sus campamentos. Carl, con un poco de nostalgia, decidió además añadir una señal que apuntaba hacia su ciudad natal, Danville, Illinois. Esta idea, le gustó a otros miembros del ejército, y varios carteles más fueron instalados apuntando a varios otros lugares.

Con los años, las señales crecieron como si de un bosque se tratase, con carteles de todo aquel que pasaba por sus cercanías. Hay carteles de «Bienvenido a…», firmas en platos, matrículas de todo el mundo… entre estos carteles, existe uno de 2×3 metros de una autopista alemana. La logística de llevar esa señal desde Alemania hasta Watson Lake, aun sigue dejando perplejo a todos los que lo ven. De acuerdo a Wikipedia, hay más de 100.000 señales en este particular bosque, y sigue creciendo cada año.

Por desgracia, el cartel original original, que puso por Carl Lindley, se perdió. Pero en 1.992, con motivo del 50 aniversario de la construcción de la carretera de Alaska, Carl y su esposa Elinor volvieron a Watson Lake, e inauguraron una réplica del cartel que Carl había erigido hace medio siglo.





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