Los bustos abandonados del parque de los presidentes

Las icónicas cabezas de cuatro presidentes de Estados Unidos esculpidas en la cara de granito del Monte Rushmore, en Black Hills, Dakota del Sur, han maravillado a millones de visitantes e inspirado a innumerables artistas. El escultor, con sede en Houston, David Adickes, visitó por primera vez el Monte Rushmore en la década de los noventa. La visión le deslumbró, pero también le decepcionó el hecho de que las cabezas estaban en lo más alto de la montaña, y por lo tanto, inaccesibles. Así, Adickes decidió idear algo donde los visitantes pudieran conocer de una manera más cercana y personal las “cabezas” de los presidentes. Alentado por su reciente éxito en Huntsville, Texas, donde creó una estatua gigantesca de Sam Houston en 2.003, Adickes decidió crear su propio “Presidents Park” (Parque de Presidentes) a solo 40 millas (64 kilómetros) de distancia del propio Monte Rushmore.

Presidents Park, Williamsburg, VA, 2005

Adickes utilizó poliestireno y yeso para crear los moldes en su estudio de Texas. A continuación, vertió cemento blanco en los moldes para crear las 43 cabezas de presidentes que compusieron su obra. Los bustos son de 16 a 20 pies (4 a 6 metros) de altura, y aunque las cabezas son huecas, cada una pesa alrededor de 18 toneladas. Las cabezas fueron transportadas desde su estudio en Houston hasta el bosque en el que se instalaron a través de un sinuoso camino llevo de pinos de gran altura.

Presidents Park, Williamsburg, VA, 2005

En el mismo año (2.004), Adickes abrió un segundo Presidents Park en Williamsburg, Virginia, y un tercero en su ciudad natal de Houston, el año siguiente. Su esfuerzo había sido un éxito. Adickes probablemente habría creado muchos más parques, gracias a los moldes gigantes en su estudio, los que le dan infinitas capacidades de replicación, pero, por desgracia, la mala respuesta del público y la incapacidad para mantenerse al día con la financiación causadas por los tres parques, llevó a un cierre de los mismos en 2.010.

Sin título

Las grandes cabezas quedaron abandonados tras las puertas cerradas, pero no por mucho tiempo. Antes de que las tierras en las que se encontraban fueran subastadas, los 43 bustos se trasladaron a la granja de Howard Hankins, el contratista que ayudó a construir los diversos parques, y es donde se encuentran a día de hoy. Sin embargo, la reubicación ha dañado casi todos los bustos, con narices rotas, partes desaparecidas y otras cuestiones estructurales similares. Hankins negocia ahora con los varios gobiernos para encontrar un buen sitio para reconstruir la obra de Adickes.

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Parking lot full of presidents

Presidential Busts

Presidents in a Row













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