Últimos canales de troncos en América

Los paseos en troncos son básicos para cualquier parque de atracciones, pero antes de que se convirtieran en emocionantes atracciones, se usaban canales en la industria maderera para transportar, como se podría esperar, troncos.

Desde los primeros días de la tala en América, que se remontan al siglo XVII cuando los primeros pobladores llegaron a Jamestown, los madereros trabajaban principalmente cerca del agua de los ríos y solo se alejaban más cuando se agotaban los suministros de madera en esa zona. El agua facilitaba el movimiento de maderas desde los bosques hasta molinos y al exterior. Todo lo que se necesitaba hacer era atar los troncos en balsas y empujarlos a la corriente. Pero a medida que los madereros se veían obligados a adentrarse más en el interior de la tierra, alejándose de los ríos, se necesitaban nuevas formas de transportar sus productos. Los canales de troncos fueron el resultado de esta necesidad.


Canal de troncos Rochat Creek Five Mile Log Flume, en Idaho.

Un canal de troncos es un canal poco profundo que se utilizó para arrastrar madera desde las montañas donde fueron talados hasta los aserraderos utilizando agua corriente. Estos canales a menudo abarcaban varios kilómetros cruzando profundos abismos y empinadas laderas de montañas. Transportar la madera a través de un terreno así usando carruajes tirados por caballos o bueyes hubiera implicado la construcción de largos y sinuosos caminos. Los canales de troncos facilitaron una alternativa rápida y barata.


Canal Crow’s Nest Pass Lumber Co. en Bull River.

Los primeros canales eran conductos cuadrados propensos a atascos y requerían mantenimiento constante. Más tarde, ya en 1.868, James W. Haines popularizó los canales de leños en forma de “V” que permitían que un tronco atascado se liberara a medida que el nivel de agua ascendente en el canal lo empujaba hacia arriba. Estos canales largos y sinuosos consistían en dos tablas de aproximadamente medio metro de ancho y cinco metros de largo unidas perpendicularmente y sostenidas por altos caballetes elaboradamente construidos.


Broughton Flume en el río Columbia, en la frontera de Washington y Oregon.

Prácticamente todas las empresas madereras del oeste de los Estados Unidos tenían sus propios canales para transportar madera a través del agua. Esta alternativa, en un principio más económica que el método tradicional de construir caminos para carros tirados por caballos, revolucionó el transporte de madera… pero a un coste devastador.

En lo alto de la Cordillera de Sierra Nevada en California, dos barones madereros, Hiram T. Smith y Austin D. Moore, compraron 12.000 hectáreas de terreno en un área conocida como Millwood. Originalmente, Hiram Smith planeó construir un ferrocarril para llevar la madera a su almacén, pero el terreno imposiblemente inflexible de Kings Canyon les obligó a abandonar la idea. Eventualmente, construyeron un canal para transportar la madera. Conocido como el Kings River Flume, fue el canal de troncos más largo jamás construido. Corriendo desde las altas elevaciones de la Cordillera de Sierra Nevada a través de los cañones rocosos hasta el depósito de madera y la estación de ferrocarril en Sanger, el Kings River Flume se extendía por más de 100 kilómetros. Construido en poco más de un año, este canal fue toda hazaña de asombrosa ingeniería.


Kings River Flume.

El canal abrió una nueva zona del bosque que debía ser talada. Esta zona que ahora se conoce como Parque nacional de las Secuoyas, estaba repleta de secuoyas gigantes. Posteriormente hubo un gran período de deforestación destructiva. Los árboles que se mantuvieron durante más de 2.000 años quedaron repentinamente a merced de los madereros. Los árboles se destruyeron en un millón de pedazos inutilizables cuando cayeron, mientras que las porciones que eran demasiado grandes fueron voladas con pólvora y causaron más desperdicio. Únicamente un cuarto de toda la madera cortada fue útil. Incluso entonces, Kings River Lumber Company ya transportaba casi un millón de metros de madera por su canal al mes.


Broughton Flume.

El último canal de troncos en los Estados Unidos fue el Broughton Flume, construido entre 1.913 y 1.923. Conectó las ciudades de Willard y Hood en el estado de Washington, una distancia unos 14 kilómetros. El canal original tenía 7 kilómetros de largo y se extendía desde Willard hasta el lago Drano, y fue construido por Drano Flume Company alrededor de 1.913. En 1.923, Broughton Lumber Company compró Drano Flume Company y duplicó la longitud del canal. Los trozos de madera cargados en el canal en el aserradero de Willard llegaban a la planta de acabado en Hood en menos de una hora. El canal funcionaba tan bien que si el molino superior de Willard comenzaba a trabajar a las siete de la mañana, el molino inferior de Hood comenzaría a trabajar exactamente una hora más tarde, a las ocho, de modo que cuando los hombres llegaran allí habría madera esperando a ser tratada.


Final del canal de Oregon Lumber Company en Drano Lake. Este fue el final del Broughton Flume original antes de extenderse a Hood.

En su apogeo, el canal transportó hasta 250.000 metros de madera por día, y entre 64 y 80 millones de metros por año. Las operaciones continuaron hasta 1.986, aunque para entonces la empresa maderera ya contaba con un ferrocarril construido para transportar troncos al molino primario. Siendo el único canal de troncos funcional, Broughton Flume se convirtió en una popular atracción turística e incluso apareció en un par de programas de televisión como “Lassie” y en una película de Walt Disney, “Charlie, el puma solitario”. Algunas secciones del viejo canal todavía pueden ser visitadas a día de hoy.


Kings River Flume.


Kings River Flume.


Sección de Broughton Flume en la actualidad.













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