Marmore, una cascada creada por los antiguos romanos

Situada a escasos 10 kilómetros al este de la ciudad de Terni, en la región de Umbría, en Italia, se sitúa una impresionante cascada de tres niveles llamada Cascata delle Marmore (o Cascada de Marmore).

Estas cataratas formaron parte del Gran Tour que los jóvenes ingleses acaudalados de los siglos XVII y XVIII recorrieron a través de Francia e Italia en busca de lugares llenos de arte, cultura y raíces de la civilización occidental.

La curiosidad de la cascada de Marmore reside no solo en su grandeza, sino también en el hecho de que es un producto de la intervención humana en consonancia con la naturaleza.

Hace unos 2.200 años, aquí no había cascadas. El río Velino, el cual forma las cataratas, tomaba un camino completamente diferente y terminaba en un pantano dentro de las llanuras de Rieti. Las aguas estancadas del pantano se consideraron poco saludables y se convirtieron en foco de varias enfermedades que afectaron a la población, por lo que el cónsul romano Manio Curio Dentato, preocupado por la salud de los residentes, ordenó la construcción de un canal, conocido como «Curiano Trench», en el año 271 a.C. Aquel cantal tendría el objetivo de drenar el pantano y dirigir el exceso de agua hacia el acantilado natural en Marmore, creando la cascada. Desde allí, el agua fluiría hacia el río Nera.

Sin embargo, la solución no funcionó como se esperaba. El valle de Rieti continuó inundándose y, cuando el agua alcanzó su punto máximo en el río Velino, también inundó el valle de Terni, amenazando a una población entera. El canal artificial y la inundación resultante se convirtieron en una larga fuente de disputas entre los habitantes de Terni y el valle de Rieti. Los primeros querían que el canal se cerrase, mientras que los segundos optaban por el aumento del flujo de las cataratas para acomodar el exceso de agua. El problema entre las dos ciudades fue tan sonado que el Senado romano se vio obligado a abordar el problema en el año 54 a.C., pero no se pudo llegar a un consenso y la materia continuó sin resolverse durante siglos.

La caída del Imperio Romano, la invasión bárbara y el desarrollo del sistema feudal provocaron que el campo fuese abandonado gradualmente. La falta de mantenimiento del canal de Curiano provocó que la base del canal acumulase sedimentos y el valle de Rieti comenzara nuevamente a inundarse. No fue hasta el siglo XV cuando el papa Gregorio XII ordenó la construcción de un nuevo canal para restaurar el flujo original. Por su parte, el Papa Pablo III realizó mejoras adicionales a mediados del siglo XVI y ordenó la instalación de válvulas reguladoras para controlar el flujo. Los ajustes finales que dieron lugar a las cataratas en su aspecto actual, fueron realizados por el arquitecto Andrea Vici siguiendo las instrucciones del Papa Pío VI a finales del siglo XVIII.

Andrea Vici pudo resolver la mayoría de los problemas de inundación, manteniendo a su vez las cataratas intactas durante los últimos doscientos años. Sin embargo, en la actualidad existe una planta hidroeléctrica en el río Velino que hace que el flujo de las cataratas disminuya o aumente dependiendo del exceso de agua que exista. El agua se descarga dos veces al día, una vez entre las 12:00 y las 13:00 y nuevamente entre las 16:00 y las 17:00. Durante la temporada de vacaciones se libera agua adicionalmente para que los turistas puedan verlo.

La cascada de Marmore tiene una altura total de 165 metros, lo que la convierte en la cascada artificial más alta del mundo. De sus tres secciones, la superior es la más alta, con 83 metros.













Fecha de publicación: 9 enero, 2019

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