Castillo de Sooneck, en Alemania

El castillo de Sooneck, ubicado orillas del río Rin a su paso por Niederheimbach, al oeste de Alemania, y a escasos metros del castillo de Reichenstein, debe su nombre a un cercano bosque llamado “Sooneck”.

Durante los siglos XII y XII el castillo de Sooneck fue gobernado por los caballeros de la familia von Bolanden, quienes fueron los virreyes de la abadía local. Desde 1.241, las funciones de los gobernadores se transfirieron a la familia Hohenfels, bajo cuya administración también pasó el castillo de Sooneck.

Burg Sooneck
Castillo de Sooneck a orillas del río Rin.

En poco tiempo, los “caballeros de Hohenfels” se cubrieron con la notoria fama de ser unos barones ladrones. Establecieron una serie de reglas ilegales para quienes transportaban mercancías a través de sus tierras. Mediante estas reglas, siempre se quedaba con una suculenta parte de lo transportado. Todo esto, por supuesto, no se adecuaba a la iglesia ni a la Unión de las ciudades del Rin y, en 1.253, fueron estos grupos quienes se apoderaron del castillo para evitar que lo barones pudiesen seguir robando.

Castillo de Sooneck

En 1.282, el castillo Sooneck fue destruido después de que las tropas del rey Rodolfo I de Habsburgo tratasen de hacerse con su control. Posteriormente el rey prohibió la restauración del castillo en ruinas. En 1.349, el emperador Carlos IV abolió la prohibición de la restauración del castillo y desde mediados del siglo XIV, se comenzaron los trabajos de remodelación de Sooneck. La evidencia arquitectónica más destacada, y que perdura a día de hoy, de aquella restauración es la mazmorra principal y las torres angulares.

Burg Sooneck

Durante la guerra por la herencia del Palatinado durante los años 1.688 y 1.689, el castillo de Sooneck fue destruido por las tropas francesas del rey Luis XIV. Las ruinas del castillo permanecieron intactas durante más de un siglo, hasta que fue reconstruido bajo el mandato del rey Federico Guillermo IV de Prusia. En aquel entonces, la familia real fue conocida por su compromiso con el Rin y el romance de sus castillos.

IMG_6385

El 18 de septiembre de 1.842, el rey Federico Guillermo IV decidió convertir el castillo en un panteón de caza. La reconstrucción comenzó en 1.843. Durante los trabajos, se levantaron nuevos edificios, posiblemente con los materiales de los edificios destruidos años atrás. La remodelación se completó en 1.861 y, para entonces, los edificios del reconvertido castillo constituyeron uno de los más magníficos paisajes del valle del Rin. Sin embargo, el rey Federico Guillermo IV nunca utilizó Sooneck como un coto de caza.

Burg Sooneck

En 1.918, Sooneck pasó a ser propiedad del estado. Hoy en día, este romántico castillo se encuentra rodeado de hermosos rosarios adosados que se disponen en los antiguos bastiones del siglo XVII.

Interior of Sooneck Castle
Habitación del castillo de Sooneck.

El castillo está abierto al público y sus habitaciones rebosan historia que seguramente deje fascinados a sus visitantes, sobre todo en lo que se refiere al período de tiempo en el que la familia real vivió lejos de la corte en el siglo XIX. Desafortunadamente, muchas muestras de muebles originales se perdieron cuando el castillo fue saqueado durante la Segunda Guerra Mundial.

IMG_6376

Además de gran cantidad de exhibiciones de muebles históricos, viejas ilustraciones y documentos, el castillo exhibe pinturas de dos artistas de Johann Kaspar Schneider y George Schneider. Para finalizar, hay que decir que desde las ventanas del castillo se tienen unas impresionantes e irrepetibles vistas del valle del Medio Rin.

Tug boat near Sooneck Castle
Castillo de Sooneck visto desde el río Rin.













0 comentarios

Todavia sin comentarios!

¡Puedes ser el primero en comentar este post!

Dejar un comentario