Catacumbas del monasterio capuchino en Palermo, Italia

En Sicilia, al sur de Italia, la relación entre los vivos y los muertos siempre ha estado muy presente. Y en la ciudad de Palermo, más concretamente, se puede encontrar una de las atracciones turísticas más extrañas y mórbidas del mundo.

A través de las puertas del Monasterio de los Capuchinos, que se ve como cualquier otro edificio desde el exterior, los visitantes pueden descender a las grandes catacumbas de los Capuchinos.

Catacombe dei Cappuccini. Palermo, Sicilia (Italia)

Fijados a las paredes, sentados en bancos y estantes y escondidos en ataúdes abiertos, hay casi 8.000 cadáveres, cada uno vestido con sus mejores galas. En la mayoría de la cultura occidental, los fallecidos años atrás generalmente se mantenían fuera de la vista, escondidos de los vivos. Aquí, es la excepción. Nada se interpone entre los vivos y los muertos, excepto, tal vez, una cuerda con un cartel que pide a los visitantes que sean respetuosos.

Catacombes dei Cappuccini

Estas catacumbas, mal iluminadas y algo mohosas, se han separado en varias habitaciones, cada una de los cuales alberga un tipo específico de persona. Hay una sala para figuras religiosas, principalmente las afiliadas al monasterio, para profesionales, para médicos, una sala para mujeres, otra vírgenes y otra para bebés. El cadáver más antiguo de la macabra colección es el de Silvestro da Gubbio, un fraile que falleció en 1.599.

Le Catacombe dei Cappuccini

Se cree que la atmósfera, particularmente seca, permitió la momificación natural de los cuerpos. Inicialmente, los sacerdotes colocaban a los muertos en los estantes y esperaban hasta que los fluidos corporales se salían de los cuerpos por sí solos. Un año más tarde, el cadáver seco se enjuagaría con vinagre antes de volver a vestirse con su mejor atuendo y enviarlo a su habitación adecuada, para estar de pie por la eternidad.

Sin título

Una de las personas más recientes en ser enterrada fue Rosalía Lombardo, que tenía solo dos años cuando fue embalsamada en 1.920. El procedimiento de embalsamamiento ha mantenido a Rosalia tan bien conservada que ha recibido el apodo de “Bella Durmiente”. El procedimiento de embalsamamiento, que se perdió durante décadas, consiste en “formalina para matar bacterias, alcohol para secar el cuerpo, glicerina para evitar que se seque demasiado, ácido salicílico para matar hongos y el ingrediente más importante, sales de zinc para dar rigidez al cuerpo”.

Catacombes dei Cappuccini

Catacombe dei Cappuccini. Palermo, Sicilia (Italia)

Catacombes dei Cappuccini

2010.05.10 Palermo Catacombe dei Cappuccini

Catacombe dei Cappuccini

Catacombe dei Cappuccini. Palermo, Sicilia (Italia)

Catacombe dei Cappuccini. Palermo, Sicilia (Italia)

Catacombe dei Cappuccini













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