Los cocodrilos naranjas de Gabón

Hace diez años, un equipo de científicos se adentró en la selva de Gabón, en África central, y se aventuró en una cueva (Abanda). En un interior totalmente oscuro e infestado de murciélagos, los científicos se encontraron cara a cara con una aterradora criatura con grandes ojos brillantes y escamas anaranjadas.

Era un cocodrilo.

Los cocodrilos rara vez habitan cuevas, y esta apariencia malévola dejó a los científicos confundidos. Afortunadamente, la criatura estaba tan sorprendida como los hombres, y se escabulló en la oscuridad. Después de explorar más de 600 metros de cavidades, los investigadores descubrieron un total de nueve cocodrilos viviendo en un ambiente inhóspito. No existía luz dentro de las cuevas, por todas partes había excrementos de murciélago, y para comer… muy poco. También descubrieron que algunos de los cocodrilos estaban atrapados en el interior por angostas aberturas y profundos pozos, sin tener forma de salir.

Numerosas expediciones a las cuevas de Abanda se han llevado a cabo en los últimos diez años en un esfuerzo por comprender mejor el origen de estos cocodrilos que las habitan. Esto es lo que sabemos hasta ahora…

Los cocodrilos de Abanda son una especie de cocodrilos enanos africanos, que se encuentran a lo largo de África occidental y central. Son las especies de cocodrilos más pequeñas del mundo con un promedio de 1,5 metros de longitud. Sin embargo, los cocodrilos que habitan en cuevas tienen muchas diferencias físicas con sus primos que viven en los bosques y pantanos. Tienen cabezas más anchas, problemas de visión y su piel tiene un extraño tono anaranjado. Los investigadores creen que los años de inmersión en las cuevas podrían haber decolorado su piel de la misma manera que los fabricantes de cuero de cocodrilo tratan las pieles con productos químicos para blanquear su color oscuro.


Comparación de un cocodrilo de cueva y uno de bosque. Crédito de la foto: Olivier Testa.

Pero la diferencia es más profunda que la piel. Los investigadores encontraron que su genética también es diferente de las contrapartes, lo que ha llevado a los investigadores a creer que los cocodrilos están experimentando una mutación y se están transformando lentamente en una nueva especie. Debido a que este tipo de cambios requieren varios cientos de generaciones para cambiar sus ADN, se cree que estos cocodrilos se separaron hace miles de años de sus parientes al aire libre.

Tal vez es solo fruto de la reproducción dentro de una población muy pequeña“, explicó Olivier Testa, uno de los científicos que estudian los cocodrilos. “Si tomas 100 seres humanos y los unes durante 1.000 años, comienzan a mutar porque únicamente se reproducen entre ellos mismos”.


Crédito de la foto: Olivier Testa.

Es difícil decir por qué los cocodrilos eligieron vivir dentro de las cuevas. Tal vez les gustan los murciélagos, porque eso es lo único que comen estos cocodrilos, además de grillos y algas. Ocasionalmente, los ejemplares más jóvenes salen de las cuevas para explorar el exterior a través de varias aberturas, pero una vez que los cocodrilos alcanzan cierto tamaño, quedan atrapados dentro y tienen que pasar el resto de sus días en la oscuridad, alimentándose de murciélagos y conviviendo entre ellos.













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