Cola de Caballo, la “cascada de lava” de Yosemite

“Horsetail Firefall” (o Cascada Cola de Caballo) en el Parque Nacional Yosemite, en California, es un espectáculo increíble. Se trata de una cascada de temporada que fluye en el invierno y principios de la primavera, cayendo sobre el lado este de “El Capitán” (una formación rocosa de 900 metros de altura), así como un telón de fondo que tiene una de las más impresionantes paredes de granito en todo el parque. La cascada en sí, todo el año, es impresionante: apenas un hilo de agua alimentado por la fusión de la nieve que cae desde 480 metros por “El Capitán”. Pero durante mediados y finales de febrero, cuando el clima es apropiado para ello y los muy últimos rayos de sol del día persisten selectivamente sobre las cataratas, “Cola de Caballo” se ilumina como si de lava fluyendo se tratase.

Cada año, cientos de fotógrafos y miles de visitantes del parque se reúnen en las noches de luz menguante con la esperanza de atrapar este impresionante despliegue natural que dura apenas diez minutos.

“Horsetail Firefall” es muy meticuloso y requiere una serie de ingredientes que se tienen que unir para desencadenar el resplandor. En primer lugar, debe fluir el agua por “Horsetail Firefall”, lo que significa que la temperatura debe ser lo suficientemente caliente como para derretir la nieve acumulada y alimentar la cascada. Si las temperaturas son demasiado frías, la nieve se quedará congelada y “Horsetail Firefall” no fluirá. “Horsetail Firefall” se alimenta en su totalidad por el deshielo. En otoño, los rayos del sol golpean en el valle de Yosemite, en el mismo ángulo que lo hace en febrero, pero en ese momento no hay agua para crear el efecto visual.

En segundo lugar, el cielo occidental debe ser claro al atardecer. No debe haber nubes, ni lluvia, ni nieve que obstruyan, de lo contrario, los rayos del sol serán bloqueados. Afortunadamente, el clima de invierno en Yosemite puede ser muy variable. A pesar de que un día puede comenzar nublado, se puede aclarar en la puesta del sol.

El valle de Yosemite fue descubierto por los europeos en 1.851, pero “Horsetail Firefall” nunca fue mencionado. Probablemente nadie estaba mirando las cataratas en el momento adecuado en las condiciones climáticas favorables para este sensacional espectáculo. Fue solo en 1.973 cuando el fenómeno fue inmortalizado por primera vez por Galen Rowell. Aunque no fue hasta la aparición de internet cuando “Horsetail Firefall” alcanzó la fama mundial.








0 comentarios

Todavia sin comentarios!

¡Puedes ser el primero en comentar este post!

Dejar un comentario