Halloween: de tallar calabazas a nabos

La tradición anual de Halloween de tallar calabazas surgió de un ritual original irlandés, pero en lugar de calabazas, se tallaban nabos.

Y es que la sonrisa amistosa que vemos hoy en las calabazas talladas se veía mucho más siniestra en la alargada cara del nabo.

El Museo Nacional de Irlanda, en el condado de Mayo, en Irlanda, cuenta con un macabro ejemplo en exhibición. «La gente retrocede cuando lo ve en persona», dijo Tony Candon, el administrador del museo, al Irish Times. «Hay una fascinación con él, envía un escalofrío por la columna vertebral. Es bastante pequeño pero muy poderoso».

nabo tallado Irlanda
Nabo tallado expuesto en el Museo Nacional de Irlanda del condado de Mayo.

Inicios de Halloween


La costumbre de tallar verduras en Halloween comenzó en Irlanda, en el primitivo rito celta de Samhain.

En las regiones de habla gaélica, Halloween fue visto como una época en la que los seres sobrenaturales y las almas de los muertos caminaban por la tierra.

Las «linternas» eran talladas y colocadas en el alféizar de las ventanas para mantener a los espíritus dañinos fuera de la casa. Un personaje especialmente siniestro fue Stingy Jack (ahora popularmente conocido como Jack-o’-lantern).

Leyenda de Jack-o’-lantern


Jack O' Lantern

Según el folclore, hace varios siglos en Irlanda vivía un borracho llamado «Stingy Jack», conocido en todo el país como un astuto manipulador. Una noche, Satanás escuchó la historia de las malas acciones de Jack y decidió ponerle a prueba para descubrir por sí mismo si Jack estaba a la altura de su vil reputación. Así, Satanás se acercó a Stingy Jack y le dijo que había venido a recoger su alma.

Jack pidió que se le permitiera tomar una última copa. Ambos fueron a un pub local y Jack se lo bebió todo. Luego, Jack le pidió a Satanás que pagara la cuenta. Cuando Satanás respondió que no llevaba dinero, Jack le convenció de que se convirtiera en una moneda de plata con la que pagarle al camarero y volver a cambiar de forma cuando no estuviera mirando.

Tan pronto como Satanás se convirtió en una moneda, Jack se la metió en el bolsillo, que también contenía un crucifijo. La presencia del crucifijo impidió que el diablo escapara de su forma de moneda. Jack accedió a liberar a Satanás con la condición de que no le molestara durante diez años.

Diez años después, Jack volvió a encontrarse con el diablo, y de nuevo Satanás anunció que había venido para llevarle al infierno. Jack preguntó si podía comerse una manzana, y Satanás una vez más accedió tontamente a su pedido. Mientras Satanás trepaba a un manzano cercano para buscar una fruta, Jack talló varias cruces alrededor del árbol.

Satanás, al darse cuenta de que había sido atrapado de nuevo, hizo otro trato con Jack, esta vez prometiendo que nunca se llevaría su alma al infierno.

Cuando Jack finalmente murió, se le negó la entrada al cielo debido a su vida engañosa y el diablo no le quiso porque le había dado a Jack su palabra. De esta manera, Jack se quedó vagando por la tierra para siempre, con un carbón ardiendo dentro de un nabo tallado para iluminar su camino.

Se hizo conocido como Jack-o’-lantern.

De calabazas a nabos


Halloween nabos

Cuando los inmigrantes irlandeses llegaron a América del Norte, trajeron consigo su tradición de tallado de tubérculos. Sin embargo, en lugar de nabos, comenzaron a tallar calabazas debido a su disponibilidad.

Las calabazas también eran mucho más grandes, lo que las hacía más fáciles de tallar que los nabos. En poco tiempo, las calabazas talladas se convirtieron en un emblema de Halloween, sustituyendo a los tradicionales nabos.










Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *