La flota fantasma de Mallows Bay

En el sur de Maryland, a unos 50 kilómetros al sur de Washington DC, el río Potomac forma un abultamiento poco profundo llamado Mallows Bay, en Maryland. Es un lugar increíblemente escénico lleno de vida silvestre con garzas y​ águilas. La tierra adyacente es un parque del condado con senderos, áreas de picnic y pequeñas embarcaciones. Pero la atracción central de Mallows Bay es su denominada “flota fantasma”, consistente en la descomposición y oxidación de los restos de cerca de 230 buques.

La ahora flota fantasma fue parte de un programa de construcción naval sin precedentes llevado a cabo por los Estados Unidos para ayudar a sus aliados europeos durante la Primera Guerra Mundial. Cuando Estados Unidos entró en la guerra, sus aliados tenían una escasez aguda de buques. Casi la mitad de todos los barcos que salían para el combate eran hundidos por torpedos alemanes. Y no solo los buques militares; incluso los buques mercantes y de pasajeros también fueron atacados.


Buques siendo incendiados en Mallows Bay el 7 de noviembre de 1.925.

En abril de 1.917, el presidente estadounidense Woodrow Wilson creó la “Emergency Fleet Corporation” y ordenó la construcción de un millar de barcos de vapor en un plazo de 18 meses. Cerca de un millón de hombres se pusieron a trabajar en los astilleros con diferentes maquinarias de construcción. Era una tarea enorme, y por un breve periodo de tiempo, los Estados Unidos se convirtió en la nación más grande en cuanto a construcción naval.

Los objetivos fueron poco realistas, y para cuando Alemania se rindió, se habían completado solo unos cientos de buques. Ninguno de ellos fue a vela, ya que se dieron cuenta que el largo viaje trasatlántico requería una cantidad de carbón que los barcos no podrían cargar. Además, los barcos de vapor fueron quedando poco a poco obsoletos.

Desde hace unos años, aquellos barcos se oxidaban en el río James antes de que el gobierno los vendiera a “Western Marine & Salvage Company”. La compañía remolcó los barcos hasta Mallows Bay con la intención de extraer de ellos partes y metales valiosos. Pero antes de que pudieran hacer eso, Western Marine se fue a la quiebra. En la década de 1.940, otro constructor naval se hizo cargo de los buques, pero las ganancias eran tan bajas que los barcos quedaron de nuevo desatendidos.

Wooden Island

Durante décadas, los restos que constituyen la llamada “flota fantasma” se han ido fusionando lentamente con la naturaleza, creando un nuevo ecosistema de humedales que da pie a diversas formas de vida. En los cascos de los buques han brotado árboles y arbustos que ahora albergan peces, tortugas, nutrias y águilas pescadoras.

En 2.015, Mallows Bay fue declarado “Santuario Marino Nacional” y aparece como un distrito arqueológico e histórico en el Registro Nacional de Lugares Históricos de Estados Unidos.








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