Los baños termales de Széchenyi, en Budapest

El Széchenyi Thermal Bath es uno de los baños medicinales más grandes del mundo, además de estar entre los primeros en cuanto baños públicos en Europa, situado en el extremo norte del parque de la ciudad, en Budapest. Las aguas, alimentadas desde dos fuentes termales, son ricas en minerales como el sulfato, el calcio, el magnesio, el bicarbonato y una cantidad importante de flúor y ácido metabórico, que se cree que tiene un efecto terapéutico sobre los bañistas, liberándoles de las enfermedades degenerativas de las articulaciones y otros trastornos ortopédicos. Debido a que los baños se mantienen calientes durante todo el año, este es un gran lugar para relajarse y disfrutar, especialmente en el invierno.

El primer baño termal fue construido aquí en el año 1.881. El suministro de agua de manantial procedía de un pozo artesano perforado por el ingeniero Vilmo Zsigmondy, que se especializó en la perforación de pozos geotérmicos. El baño fue tan popular que a finales de la década de 1.880, concejales de la ciudad decidieron construir uno mucho más grande y mejor para la relajación. El Széchenyi Thermal Bath fue levantado en 1.913 con un hermoso neobarroco interior. El baño se amplió en 1.927 con una larga piscina al aire libre de 50 metros de longitud. En medio de la década de 1.960, más transformaciones tuvieron lugar, incluyendo la creación de un hospital ambulatorio diurno.

Hoy en día, los baños termales Széchenyi Thermal Bath cuentan con 18 piscinas diferentes, cada una de ellas con diferentes temperaturas del agua, incluyendo una gran piscina exterior. Hay hidromasaje y jacuzzi, así como saunas y servicios de masajes. Los baños termales de estilo turco se segregan y se encuentran a los lados de la piscina.





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