Lyon, la ciudad de los murales

Durante las últimas cuatro décadas, un grupo de muralistas ha transformado la ciudad francesa de Lyon en una enorme galería de arte al aire libre. Enormes murales pintados en trampantojo cubren las paredes de todo Lyon, representando eventos históricos, personas famosas y momentos mundanos de la vida cotidiana. Desde hoy, se pueden ver más de 150 murales en Lyon.

La relación amorosa de Lyon con el arte mural comenzó a principios de la década de 1.970, cuando un grupo de estudiantes locales decidió sacar el arte de los confines de galerías y museos a las calles, y al alcance de la gente de a pie. En 1.978 nació CitéCréation, su movimiento cooperativo estudiantil.


“Mur des Canuts” en Lyon.

Cuando comenzaron, de acuerdo con CiteCréation, Halim Bensaïd, un artista de murales internacionalmente aclamado, Lyon era una ciudad bastante apagada. “Era conocida solo por Paul Bocuse y la congestión del tráfico en el túnel de Fourvière. Era industrial, contaminada y triste”. Afortunadamente para ellos, el nuevo alcalde de la época, Michel Noir, pensaba lo mismo. Noir decidió alegrar la ciudad lanzando varios programas para limpiar y rejuvenecer las plazas públicas y los edificios históricos de la ciudad. Su impulso le puso en contacto con los artistas muralistas de CitéCréation, quienes se encontraron en el lugar correcto en el momento adecuado.

Uno de sus murales más conocidos en Lyon es el “Mur des Canuts”, o Muro de los Canuts, en el accidentado distrito de Croix-Rousse.


Mur des Canuts tras ser pintado.


Mur des Canuts antes de que el mural fuese pintado.


Detalle de Mur des Canuts.

Otro famoso mural es “La Fresque des Lyonnais”, un mural de unas 30 personas famosas de Lyon del pasado y del presente, incluido el emperador romano Claudio, los hermanos Lumière, el tejedor de seda e inventor del telar Jacquard Joseph-Marie Jacquard y el aviador Antoine de Saint-Exupéry entre otros.


Mural “La Fresque des Lyonnais” en Lyon.

Para crear pinturas de proporciones tan monumentales, los artistas descomponen la obra de arte en pequeños cuadrados más manejables. Cada cuadrado de una imagen planificada se proyecta sobre una pared y se pega una hoja de papel de calco sobre ella. Con un pequeño rodillo puntiagudo, el artista traza el contorno de la imagen, perforando pequeños agujeros en el papel. Cuando se completan todas las secciones, el artista sopla polvo negro a través de los pequeños agujeros, transfiriendo la imagen delineada al yeso. Entonces comienza la pintura.

Cada mural tarda de dos a nueve meses en completarse.

El 80% de los artistas de murales de CitéCréation son mujeres.

Hasta la fecha, CitéCréation ha completado más de 650 murales en todo el mundo, desde Canadá hasta China.













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