Iglesias del Carmen y de los Carmelitas, en Oporto, Portugal

Una casa oculta de solo un metro de ancho está separada por dos iglesias: la iglesia del Carmen (Iglesia do Carmo) y la iglesia de los Carmelitas.

Lo que parece una gran iglesia en la ciudad portuguesa de Oporto es en realidad dos edificios separados (o tres, según se mire). Una angosta vivienda separa las dos iglesias. Y es que la pequeña casa es tan delgada que es fácil pensar que se trata únicamente de pared.

Iglesias Oporto
A la izquierda, iglesia de los Carmelitas. En el medio, bajo dos ventanas una encima de la otra, la pequeña casa. A la derecha, iglesia del Carmen.

La iglesia de los Carmelitas fue construida en el siglo XVII por monjas carmelitas, mientras que la iglesia del Carmen fue construida en el siglo XVIII por monjes. Ambas iglesias son vistas extravagantes de Oporto, sin embargo, la mayoría de los turistas pasan por alto la pequeña y modesta casa que hay entre ellas.

Igrejas do Carmo e das Carmelitas - Porto, Portugal

Existen varias historias locales sobre por qué estas iglesias conviven entre sí. La historia más común es que los arzobispos no podían llevarse bien juntos, por lo que construyeron una iglesia al lado de la otra, al contrario de todos los cánones de la arquitectura. Pero, de hecho, las iglesias no se tocan entre sí gracias a la casa que se encuentra entre ellas.

Las iglesias del Carmen y de los Carmelitas se encuentran en una de las zonas más impresionantes de Oporto.

Igreja do Carmo, Porto
La iglesia del Carmen, al igual que la estación de tren de Porto-São Bento, cuenta con un magnífico mural a base de azulejos blancos y azules.

Iglesias del Carmen y Carmelitas

Igreja do Carmo, Porto

Los guías locales suelen dar dos razones diferentes para explicar la existencia de la delgada casa. Algunos atribuyen esto a la antigua ley, según la cual dos iglesias no podían compartir una misma pared. Otros dicen que la extraña casa fue construida para que las monjas y los monjes no se relacionasen demasiado entre sí.

Lo más sorprendente es que hubo personas que realmente vivieron en esta increíblemente estrecha morada: la casa estuvo habitada hasta la década de los 80. Ahora los visitantes pueden sacar una entrada para ver este fragmento inusual del edificio. La entrada a las iglesias del Carmen y de los Carmelitas es gratuita, pero se requiere una pequeña tarifa de entrada para ver la casa.










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