Museo de la Muerte de Nueva Orleans

Desde pinturas de asesinos en serie hasta esqueletos completos, el Museo de la Muerte de Nueva Orleans en Luisiana (Estados Unidos) muestra tantas aproximaciones a la muerte como pueden caber dentro de cuatro paredes.

Veinte años después de abrir el museo original en California, allá por 1.995, los fundadores JD Healy y Catherine Shultz llevaron su colección de bolsas para cadáveres, vídeos de autopsias, esqueletos, herramientas de taxidermia, cartas e imágenes enviadas por asesinos en serie y varias otras rarezas relacionadas con la muerte hasta el Barrio Francés (French Quarter) de Nueva Orleans.

Museo de la Muerte

Las exhibiciones, las cuales pueden ser muy gráficas, no son para aquellos con corazones o estómagos débiles. No hay restricción de edad porque, como dice el sitio web oficial del museo, “todos murieron”, pero se insta a tener precaución y consideración. Aquellos que visitan el Museo de la Muerte y terminan desmayándose ante las exposiciones, obtienen camisetas gratis en las que se lee “Me desmayé en el Museo de la Muerte… y viví para contarlo”.

Museo de la Muerte

Una de las máquinas suicidas del Dr. Kevorkian está en exhibición en este museo de Nueva Orleans, así como una tarjeta de negocios de Jack Ruby, que mató a Lee Harvey Oswald, quien a su vez fue inculpado por el asesinato del presidente John F. Kennedy. Hay cartas del asesino en serie Jeffrey Dahmer y “Unabomber” Ted Kaczynski, varias pinturas del asesino en serie John Wayne Gacy, recuerdos (incluido el cabello recuperado de la escena del crimen) del juicio de OJ Simpson y fotografías de la familia Manson. Y esto es solo el comienzo.

Museo de la Muerte
A la izquierda, artilugio del doctor Kevorkian con el que acabó con la vida de 130 personas entre 1.990 y 1.998.

En el museo incluso se proyectan vídeos solo aptos para corazones fuertes, lo cual es una gran parte del motivo de advertencia sobre quién debería visitar el museo. Se incluyen exhibiciones sobre terrorismo, canibalismo y embalsamamiento, así como una colección de cabezas.

El objetivo declarado del museo es educar a las personas sobre la muerte y, al hacerlo, eliminar su miedo a morir, haciendo que estén felices de estar vivos.

Ver el museo completo lleva, de media, unos 45 minutos, pero los visitantes pueden quedarse más tiempo si lo desean. Las fotografías en el interior del edificio no están permitidas. El precio de la entrada son 15 dólares, lo que equivale a unos 12,5€.

Los fundadores del Museo de la Muerte de Nueva Orleans quieren estimular el poder hablar sobre la muerte ya que, con demasiada frecuencia, no se hace hasta que es demasiado tarde.













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