Jardines de Bahaí en Haifa, Israel

Los jardines de Bahaí fluyen a lo largo de 19 empinadas terrazas hasta una magnífico santuario abovedado (santuario del Báb), el lugar de descanso final del profeta, el heraldo de la fe bahá’í.

Los jardines, ubicados en la ciudad israelí de Haifa, son mantenidos por el Centro Mundial Bahaí, la sede mundial de esta religión.

Historia de los jardines de Bahaí


Bahai Gardens and Shrine. Haifa, Israel

Céspedes de esmeralda y brillantes flores parecen alinearse hacia el Templo del Báb, que es aún más deslumbrante en el contexto de la profunda bahía azul de Haifa. Su brillante cúpula fue construida en 1.953 para preservar los restos del Báb, el predecesor espiritual del profeta principal de la fe bahá’í, Bahá’u’lláh. Después de la persecución y el encarcelamiento, el Báb fue ejecutado en Persia en 1.850 y sus restos fueron guardados en secreto por sus seguidores. Más tarde, en 1.909, fueron llevados a Haifa y Baha’u’llah eligió este lugar para el entierro del Báb.

Bahai Shrine

Combinando el estilo y las proporciones de la arquitectura europea con motivos inspirados en las tradiciones orientales, el templo fue diseñado por un arquitecto canadiense, construido con piedra italiana y decorado con azulejos portugueses.

Bahai Gardens and Shrine. Haifa, Israel-4

Entre 1.989 y 2.001, se instalaron distintos jardines en las laderas del Monte Carmelo. En 2.008 recibieron el estatus de Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Las terrazas, impresionantemente simétricas y bien cuidadas, tienen un aspecto regio: fuentes de gorgoteo, macizos de flores, águilas de piedra, setos enmarcados por estrellas de ocho puntas y césped verde. Aquí reinan reglas bastante estrictas de comportamiento: no hay comida, no se fuma y no se pisa el césped. Los jardines están iluminados toda la noche, lo cual simboliza un consuelo espiritual para los largos años de prisión del Báb.

Haifa - Bahai Temple Garden Terraces Shrine of the Bab

Los edificios, los cuales están cerrados al público, alrededor de los jardines incluyen la Casa Universal de Justicia, una estructura neoclásica en forma de cúpula con columnas corintias desde la cual se manejan los asuntos espirituales y administrativos de los bahá’ís. El complejo también incluye los Archivos, con un techo verde similar al Partenón, los cuales contienen más de 100 traducciones diferentes del Kitáb-i-Aqdas, el libro sagrado de la fe bahá’í.

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Hay que tener en cuenta que la cola en la entrada a los jardines de Bahaí puede ser larga. La entrada está limitada a grupos de hasta 60 personas (120 si hay dos guías).

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Pero los jardines no son solo hermosos para contemplarlos. Fueron diseñados para inspirar el alma al igual que los ojos. Todo en el jardín es simbólico y representa los principios básicos de la fe bahá’í: la unidad de todas las religiones, la unidad de toda la humanidad, la belleza y la unidad de la creación de Dios. Los árboles y las flores en los jardines de Bahaí también se recolectaron de todo el mundo y representan la unidad y la diversidad de la humanidad.

Bahai

Nueve es el número más sagrado en la fe bahá’í. Hay 999 majestuosos escalones de mármol a lo largo del camino, desde la cima de la montaña hasta la base del jardín. Por otro lado, el suave sonido del agua acompaña las cascadas a lo largo de las escaleras. También hay numerosas fuentes.

Terrazas

A lo largo de la ladera de la montaña se pueden observar 19 terrazas paisajísticas, nueve de las cuales se elevan desde el templo, en el centro del jardín hasta la montaña, mientras que el resto descienden.

Sobre la fe bahá’í


Haifa - Bahai Temple Garden Terraces Shrine of the Bab

Hay alrededor de 8 millones de seguidores de la fe bahá’í en el mundo. Los jardines de Bahaí de Haifa son su centro mundial, el cual fue reconocido por la UNESCO en 2.008 como Patrimonio de la Humanidad. La religión bahá’í comenzó en Persia hace alrededor de 160 años, cuando el comerciante local Siyyid ‘Alí-Muhammad se declaró a sí mismo el «Báb». Se consideraba una continuación de los grandes profetas del mundo, como Abraham, Krishna, Budha, Moisés, Jesús y Mahoma, y después él, quien cambiaría el mundo para siempre. El Báb fue ejecutado en Persia. Uno de sus jóvenes seguidores, Mirza Hussein-‘Alí Nurí, se convirtió en Baha’ullah. Él fue quien llamó a la unificación de todas las personas en una sola comunidad global de creyentes.













Fecha de publicación: 9 febrero, 2019

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