Cuevas de Maresha y Beit Guvrin, en Israel

Las tierras bajas de Sefelá, en el centro-sur de Israel, al pie de las montañas de Judea, se caracterizan por una gruesa capa de tiza blanda que fue extraída en gran medida en el pasado por la población local, dejando miles de huecos subterráneos como si de un «queso agujereado» se tratase.

Debajo de las antiguas ciudades de Maresha y Beit Guvrin, situadas en el cruce de las rutas comerciales que llevaban a Mesopotamia y Egipto, existen cientos y cientos de cuevas. Estas cuevas de canteras sirvieron como cisternas, prensas de aceite, baños, palomares, establos, lugares de culto religioso, escondites y, en las afueras de las ciudades, como áreas de entierro. Las cuevas son ahora uno de los principales atractivos de esta zona.

Cuevas
Una de las cuevas bajo la antigua ciudad de Beit Guvrin.

La ciudad de Maresha se menciona en la Biblia durante el tiempo del Primer Templo. A lo largo de las eras romanas y bizantinas, la ciudad se dio a conocer «Eleutheros», una ciudad de hombres libres con una gran población judía. En los tiempos modernos, el sitio estuvo ocupado por una aldea árabe palestina llamada Bayt Jibrin hasta que fue despoblada durante la guerra árabe-israelí de 1.948. Hoy en día, Maresha forma parte del Parque Nacional de Beit Guvrin, donde aún se pueden ver muchas de las prensas de olivas, columbarios y cisternas de agua de la antigua ciudad.

A continuación se muestran algunas de las cuevas que forman parte de Beit Guvrin

Cueva polaca

Esta cueva sirvió originalmente como lugar de cría de palomas, con pequeños nichos tallados en las paredes. Más tarde, durante la Segunda Guerra Mundial, los soldados polacos en el exilio visitaron la cueva y esculpieron varias imágenes en 1.943, el año de su visita, en un pilar de piedra, junto con una inscripción que decía: «Varsovia, Polonia» y un águila, el símbolo del ejército polaco.

Cueva del columbario

Un columbario es, generalmente, un lugar para urnas cinerarias. La palabra proviene del latín «colomba» y viene a significar «palomar». Las paredes de esta cueva cuentan con más de 2.000 nichos.

La crianza de palomas fue muy común en las tierras bajas de Judea durante el período helenístico. De las palomas se utilizaba prácticamente todo: su carne y huevos como alimento y sus excrementos como fertilizante. Las palomas también eran sacrificadas en rituales. Hay unas 85 cuevas de columbarios en Maresha con decenas de miles de nichos.

Cueva de la prensa de aceite

Esta es una de las 22 prensas de aceite subterráneas descubiertas en Maresha. El cultivo del olivo era una fuente importante de ingresos en la Maresha helenística (siglos III al II antes de Cristo), pero las cuevas son todavía más antiguas. Las aceitunas se colocaban primero en un recipiente de roca y se trituraban con otra roca. Una vez trituradas, se colocaban en cestas tejidas y se aplastaban bajo una ancha viga. El aceite y el agua extraída se recolectaban en cuencas de roca debajo de las cestas.

Viviendas

Cueva

Eran las cuevas utilizadas como viviendas y para el comercio en el período helenístico. La planta baja constaba de habitaciones dispuestas alrededor de un pequeño patio central. Una escalera conducía a un segundo piso y otra escalera tallada en roca descendía a las cisternas, donde se almacenaba el agua de lluvia.

Cueva vivienda

El agua de lluvia se recolectaba de callejones cercanos, techos y patios a través de tuberías de arcilla. La vivienda se conservaba parcialmente enyesando los muros exteriores para proteger la suave roca de tiza de la intemperie.

Cuevas campana

Estas son las cuevas más famosas del área de Beit Guvrin, llamadas así por su característica forma de campana. Las cuevas se utilizaron principalmente como canteras y proporcionaron material de construcción para ciudades en la llanura costera y para Beit Guvrin en sí. Hay al menos 800 cuevas con forma de campana en el área del Parque Nacional de Beit Guvrin, algunas de las cuales están conectadas por túneles subterráneos.

In the footsteps of Gladiators

Bell Cave in Beit Guvrin

Otras estructuras

Aparte de las cuevas, el área de Beit Guvrin contiene una iglesia de la época bizantina dedicada a Santa Ana (ahora en ruinas), un anfiteatro romano con capacidad para 3.500 espectadores, una fortaleza de los cruzados y una casa de baños de la era romana que cubre más de 4.000 metros cuadrados.

Todo el sitio arqueológico de Beit Guvrin contiene unas 3.500 cámaras subterráneas y está catalogado como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO desde 2.014.













Fecha de publicación: 26 enero, 2019

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