Pompeya, una ciudad enterrada por las cenizas

El Monte Vesubio, un volcán situado cerca de la bahía de Nápoles, en Italia, con una antigüedad de miles de años, ha entrado en erupción más de 50 veces, continuando activo a día de hoy.

Pompeya. Italia

Su más famosa erupción tuvo lugar en el año 79 después de Cristo, cuando el volcán enterró la antigua ciudad romana de Pompeya bajo una gruesa alfombra de ceniza volcánica. El polvo “derramado por toda la tierra”, como si de una inundación se tratase, envolvió a la ciudad en una profunda oscuridad. Dos mil personas murieron y la ciudad fue abandonada por casi tantos años.

PANADERIA EN POMPEYA

Cuando un grupo de exploradores redescubrió el sitio en el año 1.748, se sorprendieron al encontrar que por debajo de la gruesa capa de polvo, la ciudad de Pompeya se encontraba casi intacta. Los edificios, artefactos y esqueletos que quedaron enterrados en la ciudad nos han enseñado mucho sobre la vida cotidiana en el mundo antiguo.

La vida en Pompeya


RUINAS DE POMPEYA

Desde que los antiguos griegos se establecieran en la zona en el siglo octavo antes de Cristo, la región situada alrededor del Monte Vesubio y la bahía de Nápoles atrajo a turistas que buscaban tomar el sol y admirar el paisaje. Para el siglo I después de Cristo, la ciudad de Pompeya, situada a unos cinco kilómetros de la montaña, era un centro turístico floreciente para los ciudadanos más distinguidos de Roma. Las casas eran elegantes y se alineaban en calles pavimentadas. Los turistas, gente del pueblo y esclavos iban y venían dentro y fuera de las fábricas, tiendas, tabernas, cafés, burdeles, mercados y plazas de Pompeya.

Pompeya

En la víspera de la fatídica erupción en el año 79, los estudiosos estimaban que cerca de 20.000 personas eran las que vivían en la ciudad y en la región circundante.

¿Sabías que…?
El Monte Vesubio no entra en erupción desde el año 1.944, pero sigue siendo uno de los volcanes más peligrosos del mundo. Los expertos creen que cualquier día puede haber una nueva erupción que puede causar una catástrofe casi impensable, ya que casi 3 millones de personas viven en un radio de 20 millas al cráter del volcán.

Monte Vesubio


Monte Vesuvio, Golfo di Napoli

El volcán Vesubio no se formó de la noche a mañana, por supuesto. De hecho, los estudiosos afirman que la montaña cuenta con una antigüedad de cientos de miles de años y lleva entrando en erupción desde hace generaciones. Alrededor del 1.780, por ejemplo, una violenta erupción (conocida hoy como la “erupción Avellino”), lanzó millones de toneladas de lava sobrecalentada, cenizas y rocas hasta una altura aproximada de 22 millas. Esta catástrofe prehistórica destruyó casi todos los pueblos que se encontraban en un radio de 15 millas alrededor de la montaña.

Pompeya

Pero es fácil pasar por alto el “mal genio” de la montaña dentro de un ambiente agradable y tan soleado. Incluso después de que otro gran terremoto sacudiera la región de Campania en el año 63 después de Cristo, Pompeya y las regiones cercanas volvían a ser más concurridas cada año.

24 de agosto del 79


Monte Vesubio (2008)

Dieciséis años después del aquel revelador terremoto, concretamente el día 24 de agosto del año 79, el Vesubio entró en erupción de nuevo. La explosión del volcán creó una gran nube de cenizas, piedra pómez y otras rocas y gases volcánicos abrasadores en el cielo, permitiendo que la gente lo pudiese ver a cientos de kilómetros a la redonda.

El escritor Plinio el Joven, quien vio la erupción desde el otro lado de la bahía, describió aquel momento como “una nube de inusual tamaño con la apariencia de un pino que se elevó a gran altura en una especie de tronco y después de separó en ramas”. Hoy en día, los geólogos se refieren a este tipo de volcán como una “erupción pliniana”.

Cuando la gran nube se enfrió, primero cayó la ceniza de grano fino, a continuación los trozos de peso ligero de piedra pómez y otras rocas similares. Fue aterrador, “creía que se acababa el mundo”, escribió Plinio.

La mayoría de pompeyanos tuvieron tiempo para huir del lugar. Para los que se quedaron, sin embargo, las condiciones empeoraron pronto. Al caer más y más ceniza, se obstruyó el aire, lo que dificultó la respiración. Los edificios se derrumbaron. Luego, una “oleada piroclástica” a una velocidad de 100 millas por hora se derramó por la montaña tragándose todo lo que se encontraba a su paso.

Al día siguiente de la erupción, Pompeya se encontraba sepultada al completo por millones de toneladas de ceniza volcánica. Alrededor de 2.000 personas murieron, otras quedaron a la deriva buscando una nueva ciudad, sólo algunas se quedaron para tratar de encontrar a familiares sepultados. Pompeya, junto con las ciudades vecinas de Stabia y Herculano, fue abandonada durante siglos.

El redescubrimiento


At Diomede's

Pompeya permaneció mayormente intacta hasta el año 1.748, cuando un grupo de exploradores en buscas de antiguos artefactos llego a la región de Campania y empezó a cavar. Se encontraron con que las cenizas habían actuado como un maravilloso conservante. Debajo de todo el polvo, Pompeya se encontraba exactamente como había sido 2.000 años atrás. Sus edificios estaban intactos y los esqueletos permanecían en el lugar donde habían caído. Algunas expediciones posteriores de arqueólogos, incluso descubrieron tarros de frutas y panes que aun se conservaban.

Pompeya

Muchos estudiosos afirman que la excavación de Pompeya jugó importante en el renacimiento neoclásico del siglo XVIII. Las familias más ricas de moda de Europa muestran reproducciones de objetos de las ruinas, además, los dibujos de Pompeya ayudaron a dar forma a las tendencias arquitectónicas de la época. Por ejemplo, las familias británicas ricas a menudo mandan construir “cuartos etruscos” que imitan a los de las villas de Pompeya.

Pompeya

Hoy en día, la excavación de Pompeya se encuentra activa (desde hace más de 3 siglos), y los eruditos y turistas siguen quedando fascinados por las ruinas misteriosas de la ciudad.








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