Castillo de Sigmaringa, en Alemania

El castillo de Sigmaringa (Schloss Sigmaringen), la antigua residencia real principal del Estado de Hohenzollern-Sigmaringen, se encuentra en los Alpes de Suabia, en Baden-Württemberg (Alemania), en una colina pintoresca en la ciudad del mismo nombre.

Aunque la historia de la fundación del castillo de Sigmaringa se remonta a la Edad Media, la actual fortaleza medieval solo conservan unas pocas torres originales, ya que en 1.893 fue completamente reconstruida después de un incendio. Hoy en día, en esta antigua casa de la rama suaba de la familia real de Hohenzollern, se pueden encontrar varios museos interesantes que, junto con una majestuosa arquitectura, atraen a miles de turistas al año.

home sweet home

Los ornamentados interiores del castillo, junto a lujosas muestras de antigüedades como exquisitos muebles, porcelana alemana y tapices únicos, atrapan toda la atención de los visitantes. Las paredes de Sigmaringa están decoradas con obras de maestros de la pintura y sus salas son decoradas con hermosas esculturas y estatuillas. El castillo y sus museos están disponibles para ser visitados durante todo el año, pero solo en excursiones con reserva previa.

Castillo de Sigmaringa

A continuación se hacen unas breves descripciones de algunos de los museos más destacados que se pueden encontrar en el interior del castillo de Sigmaringa, los cuales están incluidos en el precio de la entrada.

Museo Marstall


Kutsche im Marstall Museum

Al suroeste del castillo hay un edificio de establos reales. Hoy en día alberga el Marstallmuseum: un museo de carruajes reales. En él, los visitantes pueden ver diversos carruajes que sirvieron a la casa real de Hohenzollern-Sigmaringen. Además de los carruajes, el museo presenta multitud de elementos como arneses para caballos, herraduras y espuelas. También se exhibe una interesante bomba contra incendios que recuerda el gran incendio en 1.893 que destruyó el castillo. Durante aquel suceso, el fuego estuvo devorando la fortaleza durante tres días, infligiendo severos daños a la estructura. El fuego se extinguió casi de forma manual, sacando agua del Danubio y pasándola a lo largo de una cadena humana.

Museo de armas


Museo de armas

Una colección única de armas del castillo de Sigmaringa incluye más de tres mil objetos entre armas y armaduras. Gran parte de esta colección fue gracias al apasionado entusiasmo por las armas del príncipe Carlos Antonio de Hohenzollern-Sigmaringen. La exposición permite crearse una vívida impresión del desarrollo de las armas manuales desde el siglo XIV hasta principios del siglo XX, cubriendo todo su espectro. Junto con las armas de frío acero, diversos elementos de protección personal están ampliamente representados en la colección, como escudos y armaduras. Entre los objetos expuestos, quizá los más notables sean un enorme escudo y un casco adornado de 1.622 que pertenecieron a la guardia real del castillo. Vale la pena señalar que la geografía de esta colección incluye no solo las armas producidas en Europa. También incluye artilugios tan exóticos como cuchillas, hecho por maestros persas, y un juego completo de armas de samuráis japoneses. En la galería Galeriebau, la cual fue construida al oeste del castillo bajo el mandato de Carlos Antonio, hay una exposición dedicada a los instrumentos medievales de tortura.

Museo de la historia antigua


Además del museo de instrumentos medievales de tortura, la galería Galeriebau alberga el Museo de Historia Antigua. Las colecciones de objetos de este museo pertenecen a un período de tiempo que comienza en la Edad de Piedra (unos diez mil años antes de nuestra era), y termina con el final del reinado de los merovingios (siglo VIII después de Cristo). Además del entusiasmo por las armas y la caza del príncipe Carlos Antonio, la historia y la arqueología también despertaron un gran interés en él. En 1.881, durante los trabajos de construcción en la plaza del mercado de la ciudad de Sigmaringa, se descubrieron objetos (fragmentos de loza y utensilios de hierro) del Imperio Romano. Este hallazgo fue muy interesante para el príncipe y ordenó a un miembro de la corte real, von Lehner, llevar a cabo investigaciones arqueológicas adicionales durante las cuales se descubrieron nuevas pruebas de asentamientos romanos en Sigmaringen.

Sigmaringen castillo

Además de los interesantes museos del castillo de Sigmaringa, cabe destacar también la biblioteca privada más valiosa de los tiempos de Hohenzollern-Sigmaringen, la cual suma unos doscientos mil volúmenes. Ocupa las instalaciones del llamado Wilhelmsbau, con techos altos y largos pasillos, equipados con estantes cargados de libros. Aquí se recogen obras únicas que cubren una gran variedad de temas en el campo de la literatura, el arte y la historia. Entre ellos hay obras dedicadas a la heráldica y la genealogía de las familias nobles de Alemania. Las fuentes históricas más antiguas y valiosas almacenadas en la biblioteca son “Legendarium”, una colección de manuscritos del siglo XII.

 

Historia del castillo de Sigmaringa


Castle of Sigmaringen

Por primera vez en la historia, el castillo de Sigmaringa se menciona en las crónicas del monasterio de Peterhausen, fechadas en el año 1.077. Probablemente la construcción del castillo hubiese sido bastante antes de aquel año, pero para tratar de resolver esta incógnita se requeriría la realización de excavaciones arqueológicas detalladas, las cuales se excluyen debido a la presencia de bienes inmuebles privados en la zona. Si comparamos los hallazgos históricos de la época del imperio romano realizados alrededor de Sigmaringa con el nombre de la torre principal del castillo, del siglo XII-XX, conocida como la “Torre romana”, puede decirse con una cierta convicción que la historia de este lugar comenzó bastantes siglos antes.

Sigmaringen panorama

La información sobre eventos asociados con el castillo durante la Alta Edad Media también es bastante confusa. Se sabe que en 1.077 se produjo un largo asedio al castillo de Sigmaringa en el que se vio involucrado el emperador Enrique IV del Sacro Imperio Romano Germánico. Luego hay referencias a los hermanos Mangolde y Ludwig Sigmaringen. En un registro que data del año 1.083, se afirma que Ludwig Sigmaringen estaba casado con la hija del barón Berthold von Tseringen. A finales del siglo XI, Tseringen fundó el castillo Spitzenberg en Küchen, que, junto con las tierras circundantes, fue heredado por Ludwig Sigmaringen. A los hijos de Ludwig, se les atribuyó la fundación en el siglo XI del Monasterio de San Jorge.

Castillo de Sigmaringa interior
Interior del castillo de Sigmaringa.

Sobre la vida de Sigmaringa es muy difícil decir algo concreto, excepto la cronología de la posesión del castillo. En el período de 1.133 a 1.170, Sigmaringa fue gobernado por el hijo de Ludwig II, Rudolf von Sigmaringen-Spitzenberg. Luego, a partir de 1.183, fue de su hijo. Fue con él, a principios del 1.200, cuando el castillo fue completamente construido en piedra. En 1.258, el control del castillo pasó al conde Ulrich II von Helfenstein-Sigmaringen. En 1.272, a través del matrimonio de su hija, la familia Sigmaringen se relacionó con una familia más eminente del conde de Alemania, von Montfort. El dueño del castillo fue entonces Ulrich I von Monfort. Más tarde, en 1.290, el conde Hugo V von Montfort vendió el castillo y la ciudad de Sigmaringa a Rudolf von Habsburg, quien a su vez lo hizo a los Habsburgo.

Castle Sigmaringen

En 1.399 se abre una nueva etapa en la biografía del castillo, cuando se convierte en propiedad del conde Eberhard von Württemberg. Con él, el complejo del castillo se expande a su tamaño actual. Desde 1.576 el castillo se convirtió en posesión de Carlos II de Hohenzollern-Sigmaringen, el fundador de la rama de los Hohenzollern-Sigmaringen, una poderosa familia real de los Hohenzollern. El castillo, en consecuencia, se convirtió en la residencia principal de la línea Hohenzollern-Sigmaringen hasta 1.850. Bajo el reinado de Carlos II, Sigmaringa experimentó una serie de mejoras. La ciudadela se amplió y se construyó una nueva iglesia cerca del castillo.

red room

En el verano de 1.632, durante la Guerra de los Treinta Años, el castillo fue capturado por los suecos. El dueño del castillo en aquel entonces, el Príncipe Johann, se vio obligado a huir a Baviera, donde pasó el resto de su vida hasta que murió a la edad de 60 años en 1.638. Un año más tarde, después de la captura, las tropas imperiales recuperaron el castillo. No tardó mucho el nuevo propietario, el hijo de Johann, el príncipe Menrad, en comenzar un gran trabajo de reconstrucción para eliminar las consecuencias catastróficas de las operaciones militares.

Interior del castillo

En el siglo XVIII se construyeron los establos reales del castillo y, en el siglo XIX, se renovó el Salón Real, el Salón Francés y el Salón del Patrimonio. Al mismo tiempo, se abrió el primer museo público en el castillo, en el que se exhibieron obras de arte de colecciones privadas de una familia noble para la visita pública.

Schloss Sigmaringen

La última vez que el castillo de Sigmaringa sufrió daños graves fue en 1.893, durante el reinado del príncipe Leopoldo, cuando se desató un gran incendio que destruyó por completo el ala oriental. Después del incendio, el castillo fue restaurado (y de hecho reconstruido de nuevo) en la arquitectura inherente de finales del siglo XIX: el estilo neogótico. En 1.901, la parte superior de la “Torre tomana” fue desmantelada y reemplazada por un techo octogonal. Aquella etapa de reconstrucción estuvo marcada por la creación de una hermosa galería portuguesa contigua al castillo desde el lado de la ciudad.

Hohenzollern Castle Sigmaringen

A finales de 1.944, la Francia de Vichy, que colaboró ​​con el régimen nazi, fue evacuada a Alemania y se asentó en el castillo de Sigmaringa. Al mismo tiempo, la familia real fue trasladada hasta su castillo ancestral, el castillo de Wilflingen, una antigua propiedad de comienzos del siglo XIX. El gobierno de Vichy trabajó en el exilio hasta la caída de Sigmaringa el 22 de abril de 1.945. Estos eventos se describen en las referencias de la novela del escritor francés Louis-Ferdinand Céline, “De un castillo a otro”.













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